Con las clases ya en marcha en Florida, las familias están retomando horarios, desayunos, meriendas y cenas entre semana. Pero en medio de la nueva rutina escolar, ¿están recibiendo los niños los nutrientes que necesitan durante una etapa clave de crecimiento?
Según la dietista Gisela Bouvier, “entre los 2 y los 12 años, los huesos y músculos de tu hijo crecen casi más rápido que en cualquier otra etapa de su vida. Lo que le das de alimentos hoy importa más de lo que crees.”
La importancia de una buena nutrición, sin embargo, comienza mucho antes. Los primeros 1,000 días —desde el embarazo hasta el segundo cumpleaños de un niño— son un período de rápido crecimiento y desarrollo. Durante esta etapa, los productos lácteos como la leche, el queso y el yogur proporcionan nutrientes esenciales que promueven la salud cerebral, el fortalecimiento óseo y muscular, la salud inmunológica, el crecimiento y desarrollo.
A medida que los niños crecen, los lácteos continúan siendo una de las fuentes más completas de nutrientes esenciales para el crecimiento infantil. La leche, el yogur y el queso aportan proteína de alta calidad, calcio, vitamina D, vitamina A, vitamina B12, yodo y zinc: los siete nutrientes clave que el cuerpo de tu hijo necesita para desarrollar huesos fuertes, músculos sanos y energía estable. Un solo vaso de leche aporta 8 gramos de proteína natural, sin suplementos ni aditivos.
No necesitas cambiar todo. Pequeños ajustes en la rutina marcan una gran diferencia:
Y si tu hijo es selectivo con la comida, recuerda: puedes encontrar leche, queso y yogur en diferentes texturas, sabores y variedades, incluso sin lactosa. Lo más probable es que haya una opción que aún le agrade.
Los lácteos tienen exactamente lo que ese proceso necesita:
Según el National Dairy Council, los lácteos proporcionan 7 de los 14 nutrientes clave para el desarrollo temprano del cerebro, y más nutrientes para la formación de huesos que cualquier otro grupo alimenticio.
Incorporar lácteos a la dieta diaria de tus hijos no es complicado ni costoso. Como lo explica la dietista Gisela Bouvier, “la leche, el yogur y el queso aportan proteína de alta calidad, calcio y vitamina D: los nutrientes que el cuerpo de tu hijo necesita para desarrollar huesos fuertes, músculos sanos y energía estable durante el día.” Es una de las decisiones más inteligentes que puedes tomar para apoyar su crecimiento y bienestar.